HISTORIA: En los primeros años de la década de 1990, el equipo de Smith & Wesson tuvo la “”original”” idea de crear el cartucho de 9 mm. más potente del mercado y su correspondiente pistola, la Smith & Wesson Súper 9.
Una pistola multicalibre, capaz de disparar 9×19, 9×21 y .356 TS&W simplemente cambiando el cañón.
La fábrica estaba en un periodo recesivo, ya que después del éxito inicial del .40 S&W, el mercado gubernamental estaba saturado. Para este cartucho se aprovechaba el robusto armazón de las pistolas en .40 S&W e incluso se rumoreó que se fabricarían subfusiles y revólveres. Básicamente en un cartucho de 9×21 mm. alargado hasta los 21,5 mm. para ganar capacidad de carga o, según la fábrica, un .356 S&W modificado.
En la práctica, el .357 SIG produce resultados equivalentes y precisa de armas menos robustas y por tanto más ligeras y económicas. Creemos que en la actualidad ya no se fabrica comercialmente e incluso la propia Smith & Wesson produce armas del .357 SIG y no del .356 TSW.
A partir de vainas del .30 Luger es fácil recargar en .356 TS&W.